jueves, 9 de junio de 2011

El barco se hunde...

No sentí odio, ni rabia, ni resentimiento...
No sentí nada. Y eso es lo que verdaderamente me preocupa.


2 comentarios:

Jorge dijo...

Los sentimientos son algo tardíos, y los que aparecen después son los que más nos confunden..

Natalia Ortiz dijo...

Miriam, tienes un regalo en mi blog :)