miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Qué ves cuando cierras los ojos?

Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas miradas, y el remolino que se le forma en la parte de atrás del pelo cuando ha dormido bien. Pero además le he visto serio, ser él mismo, y en serio que eso no se puede escribir en un poema. por eso, eso que me cuentan de que mírale cómo bebe las cervezas y qué fácil parece a veces enamorarse; todo eso de que él puede llegar a ser ese único motivo, lo de que los besos de ciertas bocas saben mejor; todo eso es un cuento que me sé desde el miércoles en que crucé con él un paso de peatones.

Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que él aparezca de golpe y de frente para decirte, venga, sal de casa y me lo cuentas. Quiero decir, que a  mi de versos de poetas no me tienen que decir nada, que hace tiempo que escribo los míos. Que todo lo que me dicen yo también lo veo.

No sabes lo que es despertarte y que él se retuerza, bostece y luego te abrace y no sepas cómo deshacerte ni cómo moverte de lo fuerte que te ha agarrado. Y, joder, qué bien sienta eso.

Que cuando él cruza por debajo del cielo, solo el tonto mira al cielo. 
Que cuando se queda mirando y oye "¿qué?", siempre responde, "nada".
Que conozco su voz en diferentes formatos y tonos.
Que me sé sus cicatrices, y el sitio en el que le tienes que tocar para conseguir que se ría o para que se estremezca, y me sé lo de sus tobillos, y la manera en que se frota los ojos cuando está cansado. Que yo también he memorizado su número de teléfono, pero también sus direcciones y el número de veces que se remanga cuando tiene calor. Que me conozco su última pesadilla, y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada, porque tengo más deudas con sus manos de las que nadie tendrá jamás con la luna (y mira que hay tontos enamorados en el mundo).

Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente él.

Que le he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos que escriben, y le he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que se le pusieron en el camino. Le he visto hacerle la competencia a cualquier amanecer por la ventana. Y solo los sueños pueden posarse sobre las once letras de su nombre.

Que os entiendo. Que yo ya he visto la media docena. Que yo escribo sobre lo mismo que escribís vosotras cuando os enamoráis. Que razones tenemos todas para hacerlo.

Pero yo, muchísimas más que vosotras.



jueves, 22 de marzo de 2012

¿Para qué nos vamos a engañar?

Estoy lejos, sí, pero en parte me alegro de vivir en Aranjuez. Lejos de la "metrópoli", lejos del ruido, coches, trenes, metros y gente, mucha gente. 
Alguna que otra vez me acerco hasta allí a mirarlos; siempre corriendo de un lado a otro, siempre con prisas, siempre llegando tarde, siempre compitiendo. Miles de historias de las que no sé nada que se entrecruzan unas con otras. Personas que solo quieren conectar con otras personas. 

Personas, acciones, causas, consecuencias, estados de ánimo, que conectan con más personas, acciones, causas, consecuencias y estados de ánimo.
La clave de todo al final es la de no ser como el resto del mundo. 

Yo no soy la más simpática, ni la más inteligente, ni la más guapa, ni la más honesta, ni la más amable, ni la más optimista, ni la más responsable.
Soy borde, seca, directa, tímida, con cambios de humor repentinos e indecisa (a lo Dri, vamos). Pero a veces pasan cosas en la vida que no tienen ni pies ni cabeza.
Con esto me refiero a que, ahora, si me dieran a elegir el nombre de cualquier persona, sin meditarlo y sin controlarlo; si pudiera elegir, ten por seguro que te elegiría a ti. Ahora mismo. Sin dudarlo.

Supongo que soy igual que todas esas personas que van corriendo de un lado a otro y que lo único que quieren es conectar con otras personas. Con la diferencia que, por algún casual, yo esa conexión ya la tengo.

En realidad ni yo me entero de lo que estoy escribiendo...Así que termino así, para resumir: que si quieres, te quiero, y si no, también.

lunes, 20 de febrero de 2012

Life is like a box of chocolates.

Aquel día, sin niguna razón en particular, decidí salir a correr.
Corrí hasta el final del camino, y cuando llegué, pensé que tal vez podía correr hasta el final del pueblo. Y cuando llegué, pensé que tal vez podía correr hasta el condado de Greenbow. Noté que si había llegado tan lejos, tal vez podía correr a través del gran estado de Alabama. Y eso fue lo que hice. Corrí atravesando Alabama. Sin niguna razón en particular segía corriendo. Corrí derecho hasta el océano. Y cuando llegué, noté que ya había llegado lejos, y que tal vez debía dar la vuelta y continuar corriendo. Y cuando llegué al otro océano, noté que debía dar la vuelta y continuar corriendo. Cuando tenía sueño, dormía. Cuando tenia hambre, comía.
Cuando debía... tu sabes, iba.

jueves, 9 de febrero de 2012

Más que ayer. Menos que mañana.



No pretendo que estés todo el día pegado a mi aunque yo también lo desee. Nunca voy a  atribuirte mis mañas y caprichos ni hacerte el único culpable de mis enfados.
Desde luego que no siento que no tengamos nada en común. Que lo que diga el resto de la gente, ¿a quién le importa? Si sabemos que para nosotros no habría un lugar mejor, ni segundos mejor invertidos que los que tú y yo sabemos.
No quiero remontarme al cómo. No quiero remontarme al cuándo. Ya no hay nadie que pueda expresarlo con palabras mejores que las tuyas.
No pienso darme el lujo de desperdiciar cada cosa que dices sin hablar. No me interesa ahorrarme cada beso. Ya no hay nadie que pueda expresarlo con miradas más sinceras que las tuyas.
Aunque no me digas nada. Aunque yo no te diga nada. Sabemos lo que pasa.
No pretendo seducirte con palabras mediocres, porque lo que te repetiría 9.999.999 veces al día no hace falta que lo escriba y describa adornándolo excesivamente.
No hace falta que lo diga de mil formas diferentes, con una basta.
No hace falta que lo grite a quien verdaderamente no le importa.
Sabemos, que a nosotros, sí ;)


miércoles, 1 de febrero de 2012

It's times like these.

En 1876, Alexander Graham Bell inventa el teléfono y con él la posibilidad de conectar largas distancias. Desde ese momento, los esfuerzos del hombre se han centrado en hacer que esa conexión sea cada vez más inmediata. París, Londres o Hong Kong se estrechan en milésimas de segundo gracias a la fibra óptica, Internet o las videoconferencias. Nos permiten estar simultáneamente conectados en cualquier lugar del mundo, con cables invisibles, de la misma manera que las estrellas están conectadas por líneas imaginarias que forman las constelaciones...
Por encima de todas ellas, sobrevolando el tiempo y el espacio, están los cordones umbilicales que nos unen a las personas que queremos. Como cordones de plata transparentes que pertenecen solamente al reino de lo extrasensorial. Hacen que algo se revuelva en nosotros cuando sufren, o cuando se alegran, como un palpito o un escalofrío en la piel. Nos llevan a hacer cosas maravillosas o terribles.
Es como si has soñado toda tu infancia con príncipes azules y castillos sobre colinas y creces y desaparece todo. Aprendes que los cuentos no son exactamente así, que el príncipe azul puede ser naranja y que el castillo no tiene porqué ser un castillo, no es tan importante eso de ser felices para siempre, basta con ser felices en el momento.
A veces, muy de vez en cuando, esas personas conectadas por el cordón de plata pueden darte una grata sorpresa, de vez en cuando te dejan sin respiración.


viernes, 6 de enero de 2012

El 6 es un 9 mal direccionado

¿Conoces esa sensación?
Es cuando te pasas mucho tiempo esperando algo, o simplemente no tanto tiempo pero sí con muchas ganas.
Paso a paso. Paso a paso.
Y en un simple chasquido de dedos todo termina. Bueno, en realidad empieza.
Como un parpadeo: antes de cerrar los ojos tu vida es de una manera, después todo cambia, todo.
Te pasas años y años caminando a toda hostia y un día encuentras el freno de mano y ves las cosas desde otro punto de vista. Incluso comienzas a tener miedo porque de lo perfecto que es, no te parece real.
Te tiemblan las piernas. En esos momentos solo piensas una cosa, solo una.
"Todos los días sale el sol..(8)"

En cuanto a la pregunta, sí, conozco la sensación. Esa en la que extrañamente todos los pasos de cebra me parecen lugares maravillosos.

lunes, 5 de diciembre de 2011

I'd dig a thousand holes to lie next to you

Hacía mucho tiempo que no hablaba conmigo misma; de mí y de mis sentimientos.
Hacía mucho tiempo que no hablaba con alguien a la que no suelo hablar mucho, contarle mis problemas y que me comprenda. Hacía tiempo que no me daba cuenta de lo que siento; mucho tiempo desde que no me daba cuenta de lo afortunada que soy.
Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto, que no me daba cuenta de la gran familia que tengo y de lo feliz que soy de que esas personas estén día a día a mi lado. Hacía ya un tiempo que no pasaba tiempo riéndome con mis padres, o hablando con mi madre de mi futuro. Hacía tiempo que no me sentía orgullosa de ser como soy, a pesar de mis grandes defectos.
Hacía tiempo que no sentía que era necesitada por alguien, que no compartía noches de risas con una de mis mejores amigas.
Hacía ya mucho, demasiado tiempo que no era yo. Hacía tiempo que no me sentía feliz.


"I'm out of all these things I've done, I think I love you better now"






viernes, 2 de diciembre de 2011

Brave new world.

Les utopies apparaissent bien plus réalisables qu’on ne le croyait autrefois. Et nous nous trouvons actuellement devant une question bien autrement angoissante : comment éviter leur réalisation définitive ?… Les utopies sont réalisables. La vie marche vers les utopies. Et peut-être un siècle nouveau commence-t-il, un siècle où les intellectuels et la classe cultivée rêveront aux moyens d’éviter les utopies et de retourner à une société non utopique moins « parfaite » et plus libre...

lunes, 24 de octubre de 2011

Que el temor a fallar no te impida jugar.

Porque la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.


Muchas veces solemos refugiarnos en los sueños por el temor a enfrentarnos a la vida real. Pensamos que de esta manera nos sentimos dueños de nuestras vidas, de nuestras acciones, de nuestras pasiones y de nuestros miedos. ¿Sueños hechos de sueños? Irónico.
Siempre soñamos lo que queremos para nuestras vidas, nos montamos paranoias mentales de nuestra vida perfecta. Hasta que llega un determinado momento en el que empezamos a confundir el sueño, con la vida real. Os diré como se llama ese fenómeno: INCEPCION ("Origen", para el que no la haya visto, la recomiendo)

Yo me pregunto, ¿estamos todos tontos? ¿De verdad pensamos que sólo por soñar se nos va a solucionar la vida? Pues no, así no va este cuento. Aquí "el que sigue la consigue". No basta simplemente con soñar, no es acción de un solo paso. El paso dos es luchar por tu sueño, para realizarlo, y por tanto, realizarte.

Porque aquí no existen los imposibles, nadie te los pone delante a modo de barrera. Los límites están donde tú quieras ponerlos.

Ahora llega la ironía total y absoluta: yo no hago nada de lo que acabo de mencionar. No, me mata la maldita indecisión. Nunca doy el primer paso, pero nunca nunca. No sé si es por miedo, por cobardía, o porque simplemente no lo he hecho nunca y no sé hacerlo. Puedo dar miles y miles de vueltas a un asunto. Como dirían mi mejor amiga: "tienes terreno y ya está construída la piscina para que te pegues un chapuzón".

Lo peor es que, en el fondo, lo sé. Pero nada, será que soy rara.

Digamos que a parte de vivir entre trenes y metros en la vida real, también vivo entre ellos metafóricamente. Espero en el andén a que llegue uno, y cuando llega me echo atrás y no lo cojo.

Supongo que estoy esperando a que un tren no se canse de mí a la primera de cambio y que, aunque se hayan cerrado las puertas, yo tenga la posibilidad de pulsar el botón para que vuelvan a abrirse.
Un día de estos.

lunes, 17 de octubre de 2011

Y perderme en la espuma.

En la cresta de la ola, esquivando peligros y preguntas. Acariciando la caprichosa espuma, esa que hay que agarrar con fuerza para que no se escape.
Cabalgar sobre la cima nevada de cada ola, respondiendo a su ir y venir. Estoy arriba, estoy encima, el único lugar desde el que se puede ver todo, y el único lugar del que uno se puede caer.
En lo mas alto, donde se rozan las nubes con los dedos, donde se desayuna el cielo.
Arriesgando en la dispersa espuma, en sus efímeras burbujas. Respirando lo salado del aire, y el dolor de las heridas.
Apostando como siempre, hasta el final, con el objetivo de surfear la ultima ola, y perderme en la espuma.

sábado, 15 de octubre de 2011

Más de cien mentiras que valen la pena.

Nunca he sido sostenible, pero siempre acabo reciclándome y volviéndome a reciclar. Vivo inmersa en mi círculo vicioso personal.

Tengo mi propia regla de las tres erres: reflexionar, rayarme y reiniciar. 

Desde que nací tengo el corazón deforestado y el cerebro lleno de residuos por la ingestión masiva de CFC's, CO2 y demás siglas de mierda que no enumero porque a mi poco me importan en este momento. Yo también me repito a menudo Nunca Mais, aunque nunca acabe de limpiar los vertidos tóxicos. Mi cuerpo es un jodido vertedero en progresiva descomposición.

Señor Dios, Yahvé, Alá o Maria Magdalena, tienes una deuda (ecológica o no) conmigo. Voy a pasarme a cobrarla en breves, ¡y más te vale portarte bien o te convertiré en compost!

Perdóname si soy demasiado biodesagradable. Tú empezaste.


lunes, 10 de octubre de 2011

"Nuestras huellas dactilares no se borran de las vidas que tocamos"

Nunca nos enseñaron a despedirnos. Por eso duele tanto cuando un día, alguien se nos acerca y nos dice que se irá de nuestras vidas.

Yo incluso he llegado a creer que quizás lo dicen en un estilo de pedido omiso, que, en realidad, solo desean que suceda todo lo contrario, quedarse. Pero la sorpresa y el dolor se adueñan del momento y no queda más que decir que palabras ofensivas, de odio y resentimiento contra la otra persona.
No se nos da la táctica de reaccionar bien cuando deberíamos hacerlo. Al menos a mí no.
Por eso, lo que se debe, nunca es lo que se hace. Generalmente, uno saca su parte más afectiva y emocional en las situaciones en que uno debe desprenderse de lo que más quiere en el mundo. No sé si se trata de un tema de épocas, de personas o personalidad pero hay una realidad: las relaciones de hoy en día, han perdido ese valor hermoso que antes tenían.
Anticuado, puede que lo sea, pero que lindo sería que la gente valorase a la persona que tiene al lado, que no esperase a perderla para comprender que la necesita, que la echa de menos, que es alguien importante e imprescindible.
No hay despedida más dolorosa que la que no tiene explicación, que la silenciosa, que la que se hace por cobardía o por orgullo.
Hay tantas cosas que nos perdemos por no aprender a dejar nuestro ego fascinado de lado...


Y toda esta estúpida reflexión para decir que sí. Que puede que me haya cansado. Quizás esté harta de desilusiones. Y quizás también me haya cansado de esconder mis sentimientos, de fingir que todo me da igual, de hacer como que no te he visto cuando al mismo tiempo recorre una manada de elefantes mi estómago.

Estoy cansada de dar pasos equivocados, de odiarme a mí misma por no ser capaz de odiarte a ti. Ya no recuerdo por qué cogí ese camino, por qué no fui capaz de decirte aquel día que me pasaría la vida a tu lado. Y ahora que todo ha pasado, todavía me pregunto por qué sigues aquí.


Total, que ojalá algún día, si me toca despedirme de alguien, espero hacerlo con un abrazo, con palabras sinceras y sabiendo que los mejores momentos que pasas con una persona no se olvidan jamás...







jueves, 6 de octubre de 2011

Can anybody hear me? Or am I talking to myself?

Paso por paso.
Sorpresa. Disconformidad. Confusión. Enfado. Culpabilidad. Más enfado. Más confusión. Reproches. Más reproches. Tristeza. Grito todo lo que puedo en mi interior pero nadie puede oírme. Doy de ostias a mi corazón contra las paredes de mi pecho. Me callo...


Silencio.



Después ese momento en el que siento que estoy sola, que tengo más ganas de gritar, pero sé que será en vano. Cuando siento miedo de no tener a nadie por el cual sonreír cada día, cuando siento que por mucho que llore, nadie será capaz de calmar mis lágrimas. Cuando siento que mi jodida vida es una real mierda y que nada ha valido la pena...
Porque sí, supongo que todo depende del lado por el que mires las cosas. Yo, como soy Yo, siempre desde el lado pesimista y negativo. ¡Faltaría más!

Pero así es la vida. No diré que no ha merecido la pena. Y aún por todo lo que está pasando, si no te importara lo que me sucediese ni a mi lo que te pasara, evitaríamos encontrarnos ocasionalmente a través de la lluvia. Y yo acabaría preguntándome a cuál de los necios maldecir para escapar.


La cosa va un poco así:
Debes estar loco, debes estar desesperado y cuando estés en la calle debes saber elegir la carne fácil con los ojos cerrados. Y así, silenciosamente, sin que nadie te vea, debes atacar cuando llegue el momento, sin pensarlo. Podrás ganar puntos con tu estilo llevando corbata y dando apretones de manos, dejando ver una mirada y una sonrisa para nada naturales. Así harás que los demás confíen en ti, para que, en el momento más inesperado, poder apuñalarles por la espalda. ¿Para qué? Pues para acabar siendo un viejo totalmente solo que entierra su cabeza bajo tierra mientras muere de tristeza.
Debo admitir que estoy confundida, me siento usada y tirada como un juguete roto a quien nadie quiere.  Pero sorda, muda y ciega, el mundo me pide que siga pretendiendo que estoy bien.


Pero aquí todos saben que me importa lo que te pueda ocurrir, y quiero pensar que tú sientes lo mismo. Y sabes que te diré que te vayas, pero que no me dejes, porque no voy a correr detrás tuya.
Y es que odio malgastar las horas de forma irresponsable envuelta en el fango en días como estos. Y estoy cansada de pasarme el verano tendida al sol mientras que me tengo que quedar en casa viendo como llueve...¿Por qué? Si yo quiero salir sin paraguas y empaparme y cogerme una pulmonía y que me tengan que llevar a urgencias...¿Por qué está mal visto?


Prefiero que me llamen rara, pesimista, loca, insensata, borde, antipática, soberbia, desordenada, subnormal, sorda o gilipollas si quieren...A tener que darme cuenta de que he pasado diez años de mi vida sin hacer nada de lo que me gustaría haber hecho, sin haberlo intentado una vez más.


Porque sí. Soy una edición limitada. Una maquina en la que no engancharon bien los engranajes a la hora de la fabricación. Porque el mundo y las costumbres actuales no me quieren. Ni yo tampoco a ellas.


Porque como dijeron Pink Floyd: "Cualquier tonto sabe que un perro necesita un hogar" 
Y si a ti te faltan las fuerzas para intentar encontrarlo, yo pongo mi parte y la tuya.
Hasta agotar mi última bala en este combate.



sábado, 1 de octubre de 2011

Punto, punto, punto.

Siempre recordaré aquella clase irrepetiblemente mítica de filosofía...
Descartes entró en escena como protagonista de la gran obra del resto de mi vida, un protagonista secundario...¿puede ser eso? Os pensaréis que no, que es tarde, yo desvarío y estoy gilipollas. Pues sí. Para qué nos vamos a engañar.

-Tengo muchas dudas acerca de la teoría de Descartes.

-Yo no tengo ninguna, me queda clarísimo.

Nieves le observó a través de sus grandes monturas azules y le dijo, sería, cortante, "nunca aprenderás nada". Punto y final. Sin más explicación que su mirada y esas palabras de ¿desanimo?... Yo lo comprendí casi enseguida...
El que duda, busca. El que no duda piensa que lo ha encontrado todo ya, y entonces deja de pensar, deja de ser, como diría el propio Descartes. La incertidumbre del que busca enseña más que la certeza del que cree saberlo todo. La duda nos hace humildes. De la absoluta certidumbre (que en mi opinión, no existe, ni existirá jamás), nace la soberbia.

Algunos estareis pensando, como he mencionado más arriba, "esta es gilipollas". Y otros (espero), que tengo razón. A estos últimos tengo que decirles que lo dudo.
Y así es mi vida, un "no parar" de ¿verdad? ¿error? ¿certeza? ¿evidencia? ¿opinión? ¿conjetura? ¿ignorancia?... Pero siempre, siempre, siempre, la duda. La maldita duda que me agarra los tobillos día tras día.

Soy una persona de fácil dudabilidad. Dudo por todo. ¿Eso es bueno o malo?... Digamos que es mi estado de equilibrio. Entre la afirmación y la negación. Mi termino medio. Mi intelecto flutúa entre ambas, sin inclinarse apenas a un extremo o a otro. Mi duda es extraña, fácil, espontánea. Espontánea cuando el equilibrio entre los extremos resulta de la falta de exámen del pro y del contra.

Maldita, maldita duda.

¿Por qué llega ahora? Ahora cuando todo parecía tan perfectamente imperfecto en mi jodida vida de estudiante. Para que os imagineis como es la historia. El eje central de la duda es una llamada de teléfono. Tan simple como que una voz conocida salude y pregunte por tí. Tan simple y a la vez tan complejo el hecho de que te digan que te echan de menos, que echan de menos tu voz, tus caricias y tus susurros al oído a altas horas de la noche. ¿Por qué ahora?...

Maldita, maldita duda. ¡Y maldito Descartes!

Siento que estoy dentro de "La Metamorfosis". Y no me gusta, no me gusta un pelo. Y dudo. Y vuelvo a dudar. Y mi corazón implora para que no se note a primera vista, para que todo siga pareciendo normal. Y me vuelvo a cerrar y echo la llave de mi coraza personal donde muy pocos se han colado, otros muchos han muerto en el intento y los restantes no se complican la vida y no lo intentan. No les culpo, yo tampoco lo haría. Y sí, lo que pensais. Soy subnormal.

Él lo nota. Y lo sé, aunque no me lo diga. Aunque calle siempre. Aunque no sepa que me canso de esta situación. Aunque no sepa que en estos momentos quiero tirarlo todo por la borda.

Aunque probablemente sepa que ya es tarde. Muy tarde. Maldita duda.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Indescriptible.

Sólo es la sensación de tenerte cerca la que me provoca nervios, hasta tal punto que en mi cara se refleja una sonrisa nerviosa e intento disimularlo.
Confusa.
Si ahora mismo me dieran para elegir el nombre de cualquier persona me saldría tu nombre. Y es que no lo puedo controlar y tampoco se si estoy haciendo bien. Pero lo que se es que son mis sentimientos y si pudiera elegir, ten por seguro que te elegiria a tí, ahora mismo, sin dudarlo.

domingo, 28 de agosto de 2011

A mí.

A ella le gusta soñar con que todo va a ser mejor algún día; no cree en el pesimismo, piensa que si tú crees que puedes, vas a poder. Le gusta acordarse de las cosas buenas del pasado, no vivir en el presente, soñar con el futuro. Suele pensar que la vida no es como la pintan, que no es todo ni tan malo, ni tan trágico, para nada. Le gustan las verdades a la cara, el olor a palomitas recién hechas e ir al cine. Cuando está muy enfadada, se encierra en su habitación y grita. Si llueve se pone a bailar; la verdad es que no le importa nada lo que piensen los demás. No le gusta que le repitan las cosas dos veces. Ni que la gente la halague solo por quedar bien. Siempre dice que pueden contar con ella, y de momento no ha fallado a nadie. Le encanta irse de fiesta. Ella es muy especial, le gusta pensar que el mundo es como ella lo ve, y no como los demás quieren que sea. A ella le encanta andar descalza por su casa. Explotar las pompitas del papel de embalar. El olor del mar y el de un bote de Cola Cao recién abierto. Ella tiene mucha facilidad para llorar, o para que se le hagan nudos en el estómago. Dibuja castillos de arena en el aire mientras pisa muy fuerte el suelo. No dice todo lo que piensa pero hace tiempo que dejó de pensar todo lo que dice. Ha aprendido que un "te quiero" demasiado tarde no sirve de nada. Me explicó que para ella, la amistad es como una planta que hay que regar casi todos los días para que no se marchite. Le gusta descubrir canciones nuevas, la compañía de alguien que le pueda enseñar cualquier cosa nueva, las ciudades nocturnas vistas desde las alturas, y las sonrisas torcidas. Aprendió que las heridas de guerra son muy difíciles de curar. Le encanta beber cosas que estén frías por eso del escalofrió que después te recorre hasta los dedos. Hay días que se revela y otros que lo poco que tiene lo da. Ella no tiene miedo, aunque a veces no esté segura de lo que hace. Ella ha empezado a buscar su mirada cada día. Tiene un baúl lleno de momentos con banda sonora. Ella es coleccionista de instantes que la dejan sin aliento. Ella no pertenece a nadie. Es como el viento, como el mes de Abril que tiene una duración determinada y después.. desaparece. Por eso nunca se ha llevado bien con Mayo. Y, por supuesto, sabe  que tú no eres como todos los demás, que eres diferente, que no te gusta ser como los demás, ser otro del montón. Asique regalala una sonrisa de esas inesperadas, porque seguro que le gustará.

lunes, 8 de agosto de 2011

Deficiente comunicación.

La comunicación es una de las primeras cosas que aprendemos en la vida, es curioso que conforme vamos creciendo y asimilando palabras y aprendiendo hablar, menos sabemos qué decir o cómo pedir lo que queremos de verdad.
Al final no puedes evitar hablar de ciertas cosas. Hay cosas que no queremos escuchar. A veces hablamos porque no podemos estar callados mas tiempo. Hay cosas que exceden a las palabras, son producto de la acción...
A veces hablas porque no hay alternativa…otras cosas te las reservas; y no siempre, pero... de cuando en cuando algunas cosas hablan por si solas.



martes, 19 de julio de 2011

Al final casi todos vendemos el sueño de nuestra vida.

Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos...Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella.
Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderemos siempre. Alguien con quien nacimos conectados, tan conectados que las fuerzas de la química escapan a la razón y nos impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que llega cierto día y dejamos de intentarlo... Nos rendimos y buscamos a esa  persona que acabaremos encontrando.
Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más... Todos los que leais esta entrada sabéis de lo que hablo si, al leer estas palabras, os ha venido su nombre o su imagen a la cabeza.
Os libraréis de él o ella, dejaréis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz...Pero os aseguro que no pasará un día en el que no deseéis que estuviera ahí para perturbaros unna vez más.
Porque, a veces, se desprend más energía positiva discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.

sábado, 25 de junio de 2011

Todo se acumula, todo influye.

Cuantos te quieros habras dicho durante toda tu vida?
Cuantos han sido verdaderos?
Cuantas personas habras conocido?
Cuantas de ellas siguen y cuantas se fueron?
Cuantas sonrisas habran salido de tu boca?
Cuantas de dentro?
Cuantas forzadas?
Cuantas lagrimas habras desperdiciado por personas que creias importantes y luego no lo fueron?
Cuantas de ellas realmente lo fueron y no te diste cuenta?
Cuantos pasos habras dado?
Cuantas veces has pensado en retroceder?
Cuantas fotografias habras observado?
Cuantas veces habras sentido indiferencia por esas imágenes?
Cuantas veces has anhelado despues esos recuerdos?
Cuantas veces habras devuelto cosas significativas a alguna persona?
Cuantas veces has abierto ese cajón porque aun creías que estaban ahi?
Cuantas veces habras sentido miedo?
Cuantas veces le has hecho frente y cuantas veces has salido corriendo?
Cuantas veces has actuado por orgullo?
Cuantas veces has hecho lo que te pedía el corazón?
Cuantos veces te habrás callado por miedo al qué dirán?
Cuantas veces has mirado a esa persona a los ojos y le has dicho todo lo que pensabas?
Cuantas veces habrás perdido el tiempo?
Cuantas veces no lo has aprovechado...?
Cuantos veces has actuado sin pensar?
Cuantas...?
Ahora dime: cuantas veces te has enamorado?
Yo creo que solo una.

Y sabes por qué? Porque ese te quiero fue verdadero.
Porque aunque el/ella se haya ido fue importante y lo sigue siendo para ti. Porque con la mayor tonteria esa persona te hacia sonreir...nunca forzado, claro.
Porque solo por ella lloraste de verdad y no te arrepientes de haberlo hecho.
Solamente por ella has pensado en retroceder. Minuto a minuto sigues anhelando aquellos recuerdos. A veces te daban ganas de mandarlo todo a la mierda y le devolvias todo lo que formaba parte de "un vosotros" , pero al rato te arrepentias, abrias ese cajon para coger alguna cosa y ya no estaba.
Muchas veces habras salido corriendo por miedo, pero por miedo de perderle.Tantas veces te tragaste el orgullo por esa persona que ya ni las recuerdas. Siempre actuabas con el corazon aunque alguna que otra vez te has callado para no empeorar mas las cosas. Pero nunca te despedias sin decirle te quiero. Porque sí, habras "perdido" el tiempo, pero sentada en el banco de un parque toda la tarde con él.
Y porque no lo has aprovechado?Porque pensaste que ibas a tener tiempo de hacerlo ya que te quedaba toda la vida por delante a su lado.

Puedes hacer muchas cosas en esta vida.
Pero enamorarte, de verdad, y como la primera vez..
Cuantas?